domingo, 6 de enero de 2013


Bisturí
Vivo en otro planeta
Franklin E. Alcaraz Del C.
Sábado,  5  de Enero, 2013





(Cualquier semejanza con la vida real es pura coincidencia)

Definitivamente, vivo en otro planeta. O en un país que no es Bolivia. Claro que ese otro nombrecito que divide cuando se menciona un país multipluri, cuando veo las mismas caras de siempre, el mismo idioma, la misma bandera, el mismo escudo... en fin... uno sabe que no se movió del lugar donde nació. Es que en este terruño, donde pensé que vivía, sus autoridades hablan de “realidades” que yo no veo. Por ejemplo, el pasado fin/comienzo de año, dijeron que “vamos bien”, por decir lo menos. Y yo siento –igual que mis amigos– que “vamos mal”. Los sueldos no alcanzan. Por ejemplo, un radiotaxi ahora cobra 10 bolivianos por cualquier trayecto dentro de la zona sur de La Paz y entre 25 y 30 bolivianos al centro. Al aeropuerto, con suerte uno consigue un radiotaxi en 60 bolivianos. Antes del MAS, el radiotaxi al centro costaba 6 bolivianos dentro de una misma zona y al aeropuerto uno llegaba con 30 bolivianos ¡Y nos parecía caro! Compraba 4 panes con 1 boliviano y el mercado se hacía con 200. Hoy 400 bolivianos no alcanzan. Entonces, ¿dónde está ese país del que hablan tan bien? Veo que la tensión social ha convertido a sus habitantes –otrora sonrientes, amables y educados– en personas agresivas, maleducadas e indiferentes (ya nadie cede el asiento a las embarazadas, ancianos y niños). Y que, además, quieren pelear de cualquier cosa. ¿Será que la agresividad nace de arriba? Si es así, claro, tiene que “contagiarse” hacia abajo. ¡Caramba! Y la prepotencia de quienes consiguieron insertarse en el aparato político del estado... es sencillamente algo sin parangón en el país. ¿Y la corrupción? ¡Ah! Todos suponemos de dónde salió, pero los “de más arriba” no saben, ni conocen sobre el tema; pero claro, dicen también que se va a investigar y sancionar “¡caiga quien caiga”!. Se rinde homenaje yendo a informar a los cocaleros sobre los logros multipluris y al resto del país... bueno. No importa.

La clase media se encuentra asfixiada. Se le ha puesto una soga al cuello y se la aplasta con impuestos, además de hacerle la vida imposible. Las importaciones de insumos para la industria independiente son cada vez MAS caras y difíciles, quitando empleos y puestos de trabajo. Los dólares son cada vez MAS difíciles de conseguir. A uno le preguntan de todo antes de venderle 100 verdes o euros. Y así sucesivamente. En este país, pobre, se distribuye la pobreza. ¿Cómo se va a intentar mejorar, si todos somos cada vez más pobres? Además ya no se valora la formación, la instrucción y la capacidad. Da lo mismo “ser un burro que un gran profesor” (como dice el tango). ¿Cómo va a mejorar un país así?¿Cómo se va mejorar la educación, que es la base del progreso de un país, si sus autoridades no son instruidas? Todos lo piensan nadie se atreve a decirlo, pero es la verdad en este país donde creo que ya no vivo. ¿A dónde vamos? Con todo lo mencionado, parece tenderse a igualar la educación, los niveles económicos, los ingresos, etc... ¡pero hacia abajo!  ¿Es más fácil bajar a los de arriba que subir a los de abajo? Claro. Eso nomás tendría que ser. ¿No?

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