Bisturí ®© Si el río suena…
Franklin E. Alcaraz Del C.[1]
Jorge Gonzáles (los prisioneros) declaró a la
prensa que Chile “viene preparando”, no ahora, si no desde hace tiempo, una guerra contra Bolivia, para “quitarle sus
riquezas y entregarlas a otro país”. Que lo diga un boliviano, es una cosa. Que
lo diga alguien del régimen de turno, también (o peor). Pero que lo diga un
chileno, es otra cosa, así sea de “Los prisioneros”.
Algunos hechos: Chile es, probablemente, el único
país sudamericano que tuvo una política expansionista conocida. Y de esa
política no se libra la Argentina ni el Perú. Menos Bolivia, obviamente. De los
tres vecinos que tiene Chile, el más débil es, sin duda alguna, Bolivia. La
política expansionista chilena, que nació al mismo tiempo que ese país, de
acuerdo a algunos analistas, tuvo su más próxima expresión en la guerra de las
Malvinas. Su posición durante el conflicto, contraria a su vecino, disonante a
todas luces con el resto de Latinoamérica, lo muestra así. Sin embargo, los
resultados de la guerra susodicha, no le redituaron los réditos esperados. A
pesar de todo, “los réditos esperados” no dejan de ser especulación pura y
simple. Y aún así, todavía flota en el ambiente una pregunta: ¿Por qué? ¿Por
qué Chile se puso en contra de la Argentina y a favor de Gran Bretaña? La
respuesta esgrimida por los mismos chilenos no parece tener consistencia. Ellos
dicen que la Argentina, si ganaba la guerra, (después) iba a invadir Chile. Por
otra parte, las fuerzas armadas chilenas son las segundas en poderío bélico en
Sudamérica. Solo Brasil está por delante de ellos. También algunos entendidos
en el tema dicen que Chile solo, puede enfrentarse a sus tres vecinos con
grandes probabilidades de victoria. ¿Bolivia solita? “piece of cake”, como
diría mi compadre gringo.
A todo esto hay que añadir que el régimen de
turno multipluri, en su política de relacionamiento tiene “tacto de elefante”,
tanto dentro como fuera de Bolivia. Sin mencionar la agresividad propia de su
carácter. Y la diplomacia nativa prácticamente no existe. O existe en los
papeles, porque en los hechos, los “diplomáticos” plurinacionales son empíricos
(¿hay algún diplomático de carrera?). A esto se suma el reciente anuncio de “redistribución de unidades (militares) del centro a
las fronteras del país” y según Juan Carlos López,
jefe de la corresponsalía de CNN en Español en Washington, una carta de la Embajada de Bolivia en Estados Unidos enviada al Secretario de Estado norteamericano, John
Kerry, dando detalles sobre el conflicto con Chile a raíz de la detención de
los tres soldados bolivianos (¿buscando apoyo del país símbolo de los
imperialismos?).
Las contradicciones tejidas por el mismo
oficialismo, ponen en tela de juicio sus acciones y decisiones. ¿Hay una
Bolivia? ¿O Bolivia terminó de existir el 2006? ¿El país multipluri ha
comenzado otra historia en esa fecha? Y si es así, el país plurinacional nació
sin mar? ¿La bandera multinacional flameó alguna vez en el departamento del
Litoral perdido? Hay más preguntas, pero dejémoslo así.
Llegada la guerra (¡Dios no lo permita!), ¿con
qué recursos cuenta el país multipluri? ¿Con qué apoyo efectivo? No creo que
los países del Alba ayuden con hombres, dinero, equipo y logística. Tal vez
Venezuela, pero ¿por lo menos hasta aproximarnos un poco, solo un poquito, al
poderío bélico chileno?
Si es cierto que Chile “viene preparando” una
guerra contra Bolivia, es probable que también esté buscando la forma de
provocarla. Y, como en 1879, hipotéticamente sin declaratoria previa (ojalá no
suceda en carnavales o en el año nuevo aymara). A todo esto, con las actitudes
que tiene el régimen de turno, ¿no le está echando leña al fuego? Son solo
preguntas.
“No creo” es la respuesta a mano. Yo tampoco,
pero…
Y, como de costumbre, todo lo dicho es ficción,
cualquier semejanza con la vida real es pura coincidencia.
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